Historia
La historia de La Alazana comenzó mucho antes de su fundación oficial. Sus creadores, Néstor Serenelli y Lila Tognetti, compartían desde hacía años la pasión por el whisky escocés y soñaban con producir un single malt argentino de nivel internacional. Para lograrlo viajaron a Escocia, donde se especializaron en destilación; Lila incluso cursó estudios de elaboración y destilación de whisky en la Universidad Heriot-Watt, una de las instituciones más prestigiosas del mundo en esta disciplina.
En 2011 inauguraron la destilería en Las Golondrinas, un pequeño paraje cercano a Lago Puelo, elegido por la calidad de su agua y las condiciones climáticas ideales para la maduración. Allí comenzaron a cultivar parte de su propia cebada y a producir whisky siguiendo métodos tradicionales escoceses, convirtiéndose en la primera destilería argentina dedicada exclusivamente al Single Malt.
Con el paso de los años, La Alazana obtuvo reconocimiento internacional gracias a sus pequeñas producciones y a su enfoque artesanal. Uno de sus proyectos más innovadores llegó en 2024, cuando se convirtió en la primera destilería del mundo en añejar whisky en la Antártida, dejando dos barricas en la Base Belgrano II para estudiar el efecto de las condiciones polares sobre la maduración del destilado.
Actualmente, La Alazana exporta una parte importante de su producción y es considerada una de las principales referencias del whisky argentino de alta gama.
Cronología
Proceso de producción
Barricas
Perfil aromático
Curiosidades
- Fue la primera destilería argentina dedicada exclusivamente al Single Malt Whisky.
- Sus fundadores se formaron en Escocia antes de construir la destilería
- Cultiva parte de la cebada utilizada en sus whiskies, reforzando el concepto de terroir patagónico
- En 2024 inició el primer experimento de añejamiento de whisky en la Antártida, con barricas enviadas a la Base Belgrano II
- Produce alrededor de 18.000 a 20.000 botellas al año, de las cuales más del 60 % se destinan a mercados internacionales