Historia
La historia de Balblair comenzó en 1790, cuando John Ross fundó la destilería en la finca de Balnagown. Gracias a la excelente calidad del agua y la cebada de la región, rápidamente adquirió una sólida reputación entre los productores de whisky de las Highlands. Durante gran parte del siglo XIX permaneció bajo el control de la familia Ross, que desarrolló la destilería durante varias generaciones.
En 1895, la destilería fue trasladada aproximadamente medio kilómetro hasta su ubicación actual para aprovechar la nueva línea ferroviaria de Inverness a Wick, facilitando el transporte de carbón, cebada y barricas. A pesar del cambio de emplazamiento, se mantuvo la utilización de la misma fuente de agua, procedente del Ault Dearg Burn, preservando el carácter del destilado.
Balblair atravesó varios periodos difíciles durante el siglo XX, permaneciendo cerrada entre 1911 y 1948 debido a problemas económicos y a las consecuencias de las guerras mundiales. Tras reanudar la producción, fue ampliada y modernizada, pasando posteriormente por distintos propietarios hasta ser adquirida por Inver House Distillers en 1996, etapa en la que comenzó un importante proceso de renovación y expansión internacional.
Durante muchos años, Balblair destacó por comercializar sus whiskies mediante añadas (vintages) en lugar de edades, una propuesta poco habitual dentro del Scotch Whisky. En 2019, la destilería volvió a una gama clásica con declaraciones de edad (12, 15, 18 y 25 años), manteniendo el estilo elegante y frutal que la caracteriza.
Cronología
Proceso de producción
Barricas
Perfil aromático
Curiosidades
- Es considerada la destilería en funcionamiento más antigua de las Highlands, con una historia ininterrumpida desde 1790, salvo los periodos de cierre del siglo XX
- Aunque la destilería fue trasladada en 1895, continúa utilizando la misma fuente de agua que empleaba en su emplazamiento original.
- Junto a la destilería se encuentra la piedra picta Clach Biorach, de más de 3.000 años de antigüedad, cuyo símbolo aparece en las botellas de Balblair