Historia
Kilbeggan Distillery fue fundada en 1757 por Matthew MacManus en las orillas del río Brosna, convirtiéndose con el tiempo en una de las destilerías más importantes de Irlanda. Durante los siglos XVIII y XIX vivió diferentes etapas de expansión y dificultades, reflejando la historia turbulenta de la industria irlandesa del whiskey.
En 1843, la familia Locke adquirió la destilería y la convirtió en un negocio familiar durante más de un siglo. Bajo su dirección, Kilbeggan alcanzó gran reconocimiento, pero la crisis del whiskey irlandés durante el siglo XX provocó su cierre en 1957, después de 200 años de actividad. Tras permanecer abandonada durante décadas, un grupo de habitantes locales comenzó a restaurar la destilería en los años 80, preservando sus instalaciones históricas y convirtiéndola en un museo vivo. En 1987, la destilería volvió a producir whiskey a pequeña escala y, posteriormente, fue adquirida por Cooley Distillery, iniciando una nueva etapa de crecimiento.
Actualmente forma parte de Beam Suntory y combina su legado histórico con modernas técnicas de producción. Aunque gran parte del whiskey Kilbeggan se destila en Cooley, la destilería original continúa funcionando como centro de producción artesanal, conservación histórica y visitas.
Cronología
Proceso de producción
Barricas
Perfil aromático
Curiosidades
- Conserva un alambique de cobre de más de 200 años, todavía utilizado en producciones especiales.
- Es una de las destilerías con licencia más antiguas del mundo, fundada en 1757
- Su antigua sala de máquinas conserva una rueda hidráulica histórica utilizada durante la producción original.